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(Charleta
de bienvenida, por Miguelón- no
la leí entera, pero era así)
¡Bienvenidos!
Bienvenidos,
queridos Lebunes, a esta maravillosa y acogedora tierra
que es la cuna de nuestros ancestros, que es la tierra
donde surgió hace mucho, muchísimos años, nuestro apellido
Donlebún.
Bienvenidos
a la I Lebunada. Y gracias a todos por vuestra presencia
e interés. Hoy, y oficialmente que me conste por primera
vez, nos reunimos las dos ramas conocidas que lucen o
sufren Donlebún en sus apellidos. Los Pardo de Donlebún
y los Cancio-Donlebún. Si mis cuentas no me fallan, somos
108 Lebunes y contrarios, de cuatro generaciones diferentes
y de 40 familias y unas 18 ramas lebunas. Somos 51 mujeres
y 57 hombres. 27 Cancio-Donlebún y 81 Pardo de Donlebún.
Dicen
nuestros genealogistas que todos descendemos de Juan Méndez
de Donlebún y Sancha Fernández de Párraga que debieron
vivir en estas tierras allá por el siglo XV, probablemente
en su primer tercio. Es decir, ¡hace la friolera de 600
años! Un hijo de aquéllos, de Juan y de Sancha, Lope Méndez
de Donlebún y María Álvarez de Baamonde y Villaamil tienen
al menos dos hijos: Gonzalo y Teresa. Teresa casa con
Suero de Cancio y Villar y Gonzalo casa con Elvira Ares
Pardo de Cela. No tengo datos exactos, pero probablemente
estamos ya a principios del siglo XVI, pongamos 1503.
Año más, año menos, hace exactamente 500 años, cinco siglos
o medio milenio, se forjaron con estos dos matrimonios
los apellidos de nuestras ramas.
De Suero Cancio y Teresa Donlebún nace Gonzalo Cancio-Donlebún,
y de Gonzalo Donlebún y Elvira Pardo nace Juan Pardo de
Donlebún. Y de ellos, hace, repito, 500 años, descendemos
los que, a lo largo de cinco siglos, hemos heredado y
mantenido el Donlebún en nuestros apellidos, gracias a
lo cual (sabéis que hay Pardos y Cancios a secas emparentados
con nosotros), tenemos hoy esta I Lebunada.
Hay
personajes ilustres entre nuestros ancestros. Por ejemplo,
el Almirante D. Gonzalo Méndez de Cancio y Donlebún, quien
trajo de las Américas el maíz por primera vez. Y el Almirante
D. Sancho Pardo de Donlebún que, junto a Gonzalo Méndez
de Cancio y Donlebún, derrotó al pirata Drake en aguas
de Puerto Rico, como glosa Gonzalo Moure Trenor en su
deliciosa novela "Yo, que maté de melancolía al pirata
Francis Drake". O el Mariscal de Campo Juan Antonio Pardo
de Donlebún y Valledor quien, entre otras hazañas, paró
el avance de los franceses en 1811 a la entrada de la
Isla de León, mi tierra, en el puente Zuazo.
También
tenemos ascendencia real. Los que lucimos Pascual de Povil
en alguno de nuestros apellidos descendemos de Alfonso
VIII, Rey de Castilla-León hasta 1214, Fernando II y Alfonso
IX, reyes de León en los siglos XII y XIII... y hasta
de Guzmán el Bueno.
Luego,
uno de los genealogistas de los Cancio-Donlebún, como
fruto de sus investigaciones, nos contará parte de la
historia. Y otro de la otra rama, Pardo de Donlebún, nos
contará también sus trabajos de investigación. Y un tercero,
de la rama Trenor Pardo de Donlebún, nos hablará de los
suyos, propietarios hoy del palacio y las torres con nuestro
apellido. Les dejo a ellos que nos relaten los resultados
de sus trabajos... dentro de unos minutos.
Pero
antes de ceder la palabra, dejadme que os cuente una pequeña
historia que ha tenido como consecuencia el que hoy nos
encontremos aquí reunidos en esta primera Lebunada. Un
domingo por la tarde del mes de diciembre de 2001, Marian,
mi mujer, también conocida como todoenorden -no sé por
qué será- y yo fuimos a un hospital de Madrid a visitar
a la queridísima Tía Marirró, la entrañable "Abuilla",
de tan dulce recuerdo para todos. Allí estaban casi todos
sus hijos y, entre bromas y veras, hablando de los trabajos
genealógicos de Juanín, el genealogista y heraldista de
la rama de los Pardo, nos dijimos (reconozco que no me
acuerdo de quién fue el autor de la idea-ya lo sabemos:
fue ALP, Álvaro PdD Montesino-): pues habrá
que publicarlos... en un web, ya que Internet está tan
de moda.
Y
dicho y hecho.
(Antes
de continuar, permitidme que os diga que lo que sigue
es un homenaje a mí mismo. Ya sabéis, los que me conocéis
de cerca, lo que me gusta que me halaguen los oídos...
y como supongo que en esta magna reunión habrá asuntos
y motivos de charla muchísimo más importantes, por si
acaso a alguno se le olvida, me los regalaré yo, aunque
brevemente).
Bueno,
era broma, pero sí quiero hacer un reconocimiento público
ante todos los Lebunes de aquello que ha conseguido que
hoy estemos aquí: el sitio de los Donlebún en Internet:
www.donlebún.com. Como decía, nos pusimos a ello y la
noche del 5 de enero de 2002 salimos a la Red. Tenía que
ser, por cierto, en noche de Reyes, como corresponde a
nuestro linaje. Salimos con apenas 30 páginas, 150 imágenes
y escasos 200 Lebunes en el árbol genealógico. Hoy nuestro
sitio donlebún.com tiene más de 210 páginas, casi 900
imágenes y tenemos censados en el árbol genealógico nada
más y nada menos que 1036 Lebunes y contrarios (ya sabéis
que los Lebunes, no sé si será por el valor que le damos
a nuestro apellido o porque somos una tribu, como luego
veremos, llamamos a los consortes, contrarios; pero, éso
sí, los queremos mucho; obsérvese, si no, el árbol genealógico
para ver el fruto de tanto cariño entre los Lebunes y
sus contrarios. Y hablando de contrarios, me gustaría
decir unas palabras en su favor: ¡qué mérito tienen por
ser capaces de aguantarnos!; ya sabéis que los Pardo de
Donlebún -no me consta de los Cancio-Donlebún- somos de
horca y cuchillo, como alguien nos definió (en concreto,
García Teijeiro en su obra de 1903 sobre Figueras)...
somos, decía, de horca y cuchillo o de armas tomar...
Sin duda, nuestras contrarias y nuestros contrarios se
han ganado el cielo, están santificados en vida, porque
sólo ellos saben lo que convivir con un Lebún significa...).
Decía
que éramos 1036 en el árbol. Bueno, ya más. En los días
inmediatos a este acto, hemos "descubierto" otra rama
Lebuna, descendiente de Luis Pardo de Donlebún Miranda,
parte de la cual vive hoy en Argentina. Éso incrementa
el número de Lebunes censados en unos 50. Pronto llegaremos
a 1100.
Desde
que vimos la luz, extrapolando de las estadísticas que
funcionan desde agosto de 2002, y que son fiables, ha
habido, hasta el pasado fin de semana, 86.269 visitas
que han consultado un total de 331.815 páginas, lo que
da una media de 143 visitas diarias y 553 páginas accedidas
cada día. Para un modesto web familiar, no está nada mal.
En el libro de visitas han firmado 165 visitantes (que,
por cierto, en más de un 70%, propios y extraños, nos
felicitan por el web y sólo uno se atreve a insultarnos)
y en los divertidos foros de los idiotas hay más de 1.500
mensajes. No os perdáis los foros ni las copias de los
chats... son desternillantes.
¡Ah! Y ahora en serio, que quede claro que mi papel ha
sido sólo el de escribiente, o el de cyber-escribiente
si queréis, pero que se ha limitado a éso: a publicar
lo que otros me habéis facilitado. Cosa que agradezco
a todos los colaboradores, pues ellos, vosotros, habéis
hecho posible que hayamos salido a Internet y estemos
aquí hoy.
Que,
por cierto, sé que esta I Lebunada surgió en donlebún.com,
pero no consigo recordar exactamente quién fue quien dio
la idea. ¿Alguien se la apunta? Y para terminar con el
web, sólo una cosa más: últimamente está algo muerto.
Necesito nuevas colaboraciones, más participación en los
foros y aportación de nuevas ideas.
Bien,
cambiando de tema, os preguntaréis muchos de vosotros
que por qué os llamo o nos llamamos Lebunes. Evidentemente,
todos nosotros lo sabemos aunque no el resto del mundo,
no nos llamamos Daledebetún, ni Donblebún, ni Donbuenmartínez,
ni Bumbumbúm, ni Donlebón, ni Donlebín, ni Donlelébun,
ni Doblibú, ni Danbigú, ni Donbegú, ni Donleguín, ni Doncebón...
ni siquiera nos llamamos Belcebú. Veréis:
Pardo
y Cancio parecen proceder de tierras gallegas. De Donlebún
sabemos que aquí existen la Aldea, las Torres, el Palacio,
la casa solariega... pero ¿de dónde procede Donlebún?
Es habitual que nos pregunten si el apellido es francés;
de hecho hay una teoría que lo defiende. Los genealólogos
de la familia, como les llamo yo, o los genealogistas
hablando con propiedad, coinciden en que el apellido Donlebún
tiene su génesis en la tribu de los Lebunes o Lebunos,
Lebuninos o Lemosines que habitaron por la Galicia céltica
y eran originarios de la región francesa del Lemosín.
Supongo que alguno de ellos (un Lebún) sería todo un caballero
y digno de anteponer a su nombre el tratamiento Señor
o Dominus. Es decir, Dominus Lebún, que deriva en Don
Lebún y luego, por contracción, evoluciona a Donlebún.
De
ahí que, volviendo a nuestros orígenes, es correcto llamarnos
LEBUNES y llamar a este acto LEBUNADA, aunque algunos
malintecionados la llamen WEBUNADA y cosas así.
Así
pues, tribu de los LEBUNES, ¡disfrutad a tope de esta
Lebunada que, seguro, transcurrirá llena de paz y alegría!
Antes de terminar, quisiera en nombre de todos recordar
cariñosamente a los que nos dejaron en los últimos tiempos
y que, sin duda, andan por ahí arriba observándonos, no
sin cierta envidia, y cuidando de nosotros. ¡Bienvenidos.
Un abrazo a todos!
©
2002 Pardo de Donlebún.
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y si no está expresamente indicado.
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